Tallinn
Todavia no comprendo muy bien las razones por las cuales Kaka, el nuevo jugador del Real Madrid, se perdio en Tallinn. Bueno, es tan dificil perderse en Tallinn, que se me escapa toda explicacion, puesto que la ciudad es realmente pequeña. Si a eso le unimos el hecho de que estaba hospedado en el mejor hotel de Taliinn, el Radison SAS, un hotel de alto postin, y que se divisa desde cualquier punto de la ciudad, puedo pensar que se trata de una muestra mas de la inteligencia de algunos jugadores de futbol.
Tallinn es una ciudad pequeña, bastante mas pequeña que Riga y, sin embargo, tiene bastantes cosas que yvisitar. Cualquiera se puede sentir en la patria de viki el vikingo ante esas torres y calles medievales. No se si Viki el Vikingo data del medievo, pero viendo los trajes que llevaba, me inclino a pensar que si.
Cuando llegas a Tallinn, lo primero que sorprende es el aeropuerto, un aeropuerto pequeño, como de provincias, donde no llegan mas de 20 vuelos al dia. Los destinos son pocos, pero variados. Pareciera como si a los estonios les encantara viajar. El trayecto al aeropuerto es bastante corto, uno diez minutos y ante el viajero se presenta una ciudad bastante arreglada, con un acentuado orden, herencia de la era sovietica.
Mi hotel estaba muy cerca del centro, por no decir casi dentro de el mismo. Un hotel con vistas a un bar de mujeres de vida alegre, que abundan muchos en Tallinn, a diferencia de la puritana Riga. Un hotel en el que el staff no era especialmente simpatico, pero eficaz, que al fin y al cabo es lo importante.
Primer dia y primera visita con guia estonio por las terrazas de Tallinn. La vista de Tallinn desde el RADISON SAS es impagable. Las torres medievales se funden con el baltico, al fondo, y la playa de Pirita mas alla. El guia estonio no se deja hacer, me faltan tablas en esto del approach. Como a todos los Europeos, les encanta España y su sol, pero Andres nunca ha estado en España, aunque si en Italia, en la ciudad de los amantes, Verona. Cuando le deslizo este detalle parece torcer el gesto, como si no lo supiera.
Nos despedimos cuando a eso de las once menos veinte, cuando el frio arrecia y se hace necesaria una manta en la terraza.
Las chicas de vida alegre danzan alegremente cuando vuelvo al hotel.
Al dia siguiente me encamino hacia la playa de Pirita, presidida por las viejas instalaciones de vela que los rusos construyeron para las olimpiadas del 80. Ni rastro del osito misha, la mascota. El pobre no debio resistir el paso del tiempo. El hotel pirita es amplio, pero bastante austero en comparacion con los hoteles occidentales al borde de una playa de tal categoria. La playa esta llena de estonios, parece ser. Esto me lo explica un habitante local que es rusofono.
De vuelta a la ciudad, los hoteles medievales hacen su Agosto en Julio. Los precios son completamente europeos, se puede pagar en Euros. Aunque el pais esta practicamente arruinado, se pueden ver bastantes todoterrenos y apenas coches de la era sovietica. Ya nada me sorprende en la europa del Este.
Los dos dias siguientes pasan entre Pirita, los museos al aire libre y los paseos por la ciudad. Mi visita a Tallin ha durado dos dias mas de lo previsto, justo un fin de semana es suficiente. Habra que tenerlo en cuenta la proxima vez.
Tallinn es una ciudad pequeña, bastante mas pequeña que Riga y, sin embargo, tiene bastantes cosas que yvisitar. Cualquiera se puede sentir en la patria de viki el vikingo ante esas torres y calles medievales. No se si Viki el Vikingo data del medievo, pero viendo los trajes que llevaba, me inclino a pensar que si.
Cuando llegas a Tallinn, lo primero que sorprende es el aeropuerto, un aeropuerto pequeño, como de provincias, donde no llegan mas de 20 vuelos al dia. Los destinos son pocos, pero variados. Pareciera como si a los estonios les encantara viajar. El trayecto al aeropuerto es bastante corto, uno diez minutos y ante el viajero se presenta una ciudad bastante arreglada, con un acentuado orden, herencia de la era sovietica.
Mi hotel estaba muy cerca del centro, por no decir casi dentro de el mismo. Un hotel con vistas a un bar de mujeres de vida alegre, que abundan muchos en Tallinn, a diferencia de la puritana Riga. Un hotel en el que el staff no era especialmente simpatico, pero eficaz, que al fin y al cabo es lo importante.
Primer dia y primera visita con guia estonio por las terrazas de Tallinn. La vista de Tallinn desde el RADISON SAS es impagable. Las torres medievales se funden con el baltico, al fondo, y la playa de Pirita mas alla. El guia estonio no se deja hacer, me faltan tablas en esto del approach. Como a todos los Europeos, les encanta España y su sol, pero Andres nunca ha estado en España, aunque si en Italia, en la ciudad de los amantes, Verona. Cuando le deslizo este detalle parece torcer el gesto, como si no lo supiera.
Nos despedimos cuando a eso de las once menos veinte, cuando el frio arrecia y se hace necesaria una manta en la terraza.
Las chicas de vida alegre danzan alegremente cuando vuelvo al hotel.
Al dia siguiente me encamino hacia la playa de Pirita, presidida por las viejas instalaciones de vela que los rusos construyeron para las olimpiadas del 80. Ni rastro del osito misha, la mascota. El pobre no debio resistir el paso del tiempo. El hotel pirita es amplio, pero bastante austero en comparacion con los hoteles occidentales al borde de una playa de tal categoria. La playa esta llena de estonios, parece ser. Esto me lo explica un habitante local que es rusofono.
De vuelta a la ciudad, los hoteles medievales hacen su Agosto en Julio. Los precios son completamente europeos, se puede pagar en Euros. Aunque el pais esta practicamente arruinado, se pueden ver bastantes todoterrenos y apenas coches de la era sovietica. Ya nada me sorprende en la europa del Este.
Los dos dias siguientes pasan entre Pirita, los museos al aire libre y los paseos por la ciudad. Mi visita a Tallin ha durado dos dias mas de lo previsto, justo un fin de semana es suficiente. Habra que tenerlo en cuenta la proxima vez.

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